En un marco dónde hay casi 5 millones, que no son ni uno ni dos, de parados, en España, y dónde la falta de oportunidades laborales es un imposible, nace una nueva gallinita de oro que ha llevado a convertir a España en el gran vivero de marihuana de Europa. Así es, ante la situación devastadora en la que se encuentra este país, en el que mucha gente no tiene ningún tipo de ingreso desde hace años, y hijos, familiares o simplemente para mantenerse ellos mismos, la producción y posterior venta de esta planta se ha masificado, llegando a desbancar a la siempre líder en este tema, Holanda. Esto se debe además de a nuestra situación, al endurecimiento de las leyes de producción de marihuana en el año 2006, en Holanda.
En los últimos meses se han incautado un gran número de plantaciones a gran escala, como la plantación requisada hace poco tiempo en Murcia, la más grande que se ha incautado en España (Aquí la noticia completa) o muchas que le han seguido. Dejando de lado la producción masiva de este tipo de plantas, como es el caso de la plantación de Murcia y otras, aparecen en estos tiempos un sin fin de personas que toman esta actividad agrícola como trabajo y única vía de sustento, de ingresar un salario. Y es que, que el kilo de cogollos (la parte que se fuma) se pague a más de 1.000 euros, es un buen sueldo que ingresar, si a esto le vas multiplicando kilos las ganancias se automultiplican, llegando a un buen sueldo que te puede mantener durante todo un año.
Así es como España, que antes, era la huerta para las hortalizas de Europa, ahora lo sea para la marihuana. Y es que no únicamente se produce y consume aquí en el país sino que, el endurecimiento de las leyes en Holanda y lo costoso que puede resultar en otros como Francia o Finlandia, ha llevado a un comercio internacional de la "maría", producciendola en España y distribuyendola a toda Europa, ya que además al ser país de la misma resulta más fácil envíarla puesto que no tiene que pasar por aduanas.
Encontramos dos vertientes en este "nuevo" negocio puntero, por un lado aquellas organizaciones que se dedican plenamente a ello para sacar grandes beneficios, que se han masificado pero que a fin de cuentas es lo mismo que antes, solo que aprovechan la situación para incrementar sus ingresos y llegar a un mayor público. Y por el otro lado, la subsistencia, la gente que vista en el paro, sin un ingreso, y ante un futuro bastante oscuro, se ha volcado a invertir en este "negocio" para sacar algún tipo de ingreso y así poder passar mes tras mes, aún sabiendo que es una práctica ilegal y las causas que les puede ocasionar el cultivo de este tipo de planta, desde grandes multas hasta la cárcel.
